MANIFIESTO POLITICO
NUESTRA FILOSOFÍA PARA EL POR-VENIR
Desde las rebeldías feministas conjuramos el desajuste del tiempo, el entre-medio, el lazo entre lo artístico, lo político, el movimiento, lo cotidiano, la denuncia, la digna rabia y la creación. Queremos habitar un mundo donde la violencia sexual se haya extinguido. Nacemos desde los cuerpos-deseos-afectos y territorios periféricos: esos bordes que históricamente no se han querido ver. Las centralidades no nos representan.
Queremos desmantelar las opresiones y acortar las brechas y sin sentidos que enfrentan mujeres y disidencias jóvenes de las periféricas del Estado de México que han vivido violencia sexual por la violencia estructural: patriarcal, adultocentrista, colonial, racista, clasista, lesbobitransfobica que intersectan nuestras vidas.
Queremos que la sanación y la justicia sexual dejen de ser privilegios para unxs pocxs y se conviertan en derechos, realidades vividas, colectivas, sostenidas por el cuidado radical, el arte y la ternura política. Queremos que arda todo lo que no sirve, quemar las experiencias de violencia sexual de todxs, y que del fuego resurja nuestrxs voces como estruendos. Queremos transformar las formas como se vive, se nombra, se responde las diversas manifestaciones de violencia sexual en la actualidad y desde tiempos pasados. Queremos transformar las condiciones estructurales que permiten que se normalice, se castigue y se revictimice a las sobrevivientes. Queremos dejar de ser nombradas por el agravio que vivimos, y en su lugar reconocernos como sujetas políticas, portadoras de saberes, tejedoras de redes. Queremos nombrarnos por la potencia que somos. Queremos que arda todo, pero no sin nosotras, porque somos la chispa que rechina y que inicia el incendio y la ternura que abriga.
Queremos que nuestra sanación y justicia sexual no se calcine en tinta ajena, ni se construya desde el castigo, ni el privilegio, sino desde la ardiente e insumisa digna rabia. Queremos el despliegue de nuevas posibilidades de justicias, justicias en plural y en modo “DIY”, hechas por nosotras mismas, que emerjan desde nuestros cuerpos, experiencias, comunidades, y que se expresen desde nuestras propias palabras y términos. Creación política de lo que no nos ha sido dado, imaginación de lo que hasta ahora no ha sido permitido, conjuro colectivo de resistencias de las que ya no están y de las que vendrán. Queremos crear nuevos surcos para habitar y respirar espacios que nos alienten a la potencia de la vida y la co-creación. En suma, los activismos de Las Sabinas, siempre en plural, busca desmantelar todas las opresiones que gestan los agravios sexuales: porque sobrevivir ya no es suficiente, queremos SOBREvivir —vivir más, con deseo, fuerza, autonomía, memoria, voz, placer, con fuego propio, y así encontrar el brillo de la vida.
El cambio que buscamos es institucional, político, afectivo, pulsional, en sí mismo estructural. Queremos un mundo donde nuestra llama siga viva, creciendo y encendiendo a otras. Queremos encender nuestros fueguitos juntxs.
